El buen samaritano: lección bíblica para adolescentes (14-17 años)
14 a 17 años · 60 minutos · plan de lección gratis · Lucas 10:25-37
Lección interactiva para adolescentes sobre Lucas 10:25-37. Con juego, manualidad y conversación en grupos, los jóvenes descubren que ser prójimo significa acercarse con misericordia, y deciden una acción concreta para esta semana.
Versículo para memorizar
Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. (Lucas 10:37, RVR 1909)
Objetivos de la lección
- Explicar la pregunta del intérprete de la ley y la respuesta de Jesús en la parábola del buen samaritano.
- Identificar excusas actuales para "pasar de largo" y decidir una acción concreta de misericordia.
- Reconocer que Jesús nos enseña a mostrar misericordia y que Él mismo mostró misericordia hacia nosotros.
El plan completo de la lección
Bienvenida: ¿Hasta dónde llega "mi gente"? (7 min)
Preparación: dibuja en la pizarra tres círculos concéntricos: "Familia", "Amigos" y "Todos los demás".
Di: Bienvenidos. Hoy vamos a hablar de una pregunta que todos nos hacemos, aunque casi nunca en voz alta.
Pide que cada joven escriba en un papel una persona o un grupo al que le costaría ayudar. No se leerá en voz alta. Pueden guardarlo en el bolsillo.
Di: Piensa en el círculo donde pondrías a esa persona. ¿Cerca de ti o muy lejos?
Pregunta al grupo: "¿Por qué es más fácil ayudar a los que están en el círculo cercano?" (Porque los conocemos, nos caen bien o nos devolverán el favor.)
Di: Una vez, alguien le hizo a Jesús una pregunta parecida. Veamos qué le respondió.
Transición: Abramos nuestras Biblias en Lucas 10.
Leemos la historia en orden (8 min)
Lee Lucas 10:25-37 en voz alta, o pide a cuatro voluntarios que lean: narrador, intérprete de la ley, Jesús y otro narrador. Después recuenta la historia en orden con el grupo, usando estas pausas:
Di: Un intérprete de la ley se levantó para tentar a Jesús y le preguntó qué haría para heredar la vida eterna. Jesús le preguntó qué decía la ley. Él respondió: amar al Señor con todo el corazón, el alma, las fuerzas y el entendimiento, y al prójimo como a sí mismo.
Di: Pero él quiso justificarse y preguntó: "¿Y quién es mi prójimo?"
Di: Jesús contó de un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones. Lo hirieron, lo desnudaron y lo dejaron medio muerto.
Di: Un sacerdote pasó y vio al hombre, pero pasó de largo por el otro lado. Un levita hizo lo mismo.
Di: Un samaritano llegó adonde estaba, lo vio y fue movido a misericordia. Vendó sus heridas, echó aceite y vino, lo puso en su propia cabalgadura y lo llevó a un mesón. Al día siguiente dio dos denarios al mesonero y le dijo que lo cuidara, y que pagaría lo demás cuando volviera.
Di: Jesús preguntó cuál de los tres fue el prójimo. El intérprete respondió: "El que usó con él de misericordia". Jesús le dijo: "Ve, y haz tú lo mismo".
Transición: Ahora veamos qué nos enseña esta historia.
Del "¿quién?" al "¿cómo?" (10 min)
Di: El intérprete preguntó: "¿Quién es mi prójimo?" Quería saber dónde poner el límite.
Di: Jesús termina con otra pregunta: "¿Cuál de estos fue el prójimo?" Cambia el enfoque: no es a quién ayudo, sino cómo me convierto en prójimo.
Escribe en la pizarra tres puntos y explícalos brevemente:
1. Ver. El sacerdote y el levita vieron al hombre y pasaron de largo. Ver no basta; hay que acercarse.
2. Compasión que actúa. El samaritano se acercó, vendó, cargó, llevó, pagó y prometió volver. La misericordia aquí cuesta tiempo y dinero.
3. Sin fronteras. Jesús escoge a un samaritano como el que obedece la ley del amor. Trasfondo: los judíos y los samaritanos tenían una fuerte enemistad (ver Juan 4:9). Para quien escuchaba, era un giro sorprendente.
Di: La historia no dice por qué pasaron de largo el sacerdote y el levita. Nosotros también tenemos nuestras razones: prisa, miedo, "no es mi problema".
Conexión con el evangelio: Jesús nos pide misericordia, y Él mismo la mostró primero. Nosotros no podemos amar perfectamente, pero Él nos amó cuando éramos necesitados (Romanos 5:8).
Transición: Ahora lo vamos a poner en práctica con situaciones de hoy.
Juego: ¿Paso de largo o me acerco? (10 min)
Preparación: pega en paredes opuestas los letreros "Pasar de largo" y "Acercarme". Escribe 5 situaciones en tarjetas, por ejemplo: un compañero come solo en el recreo; alguien es burlado en el chat del grupo; un vecino mayor lleva bolsas pesadas; un compañero nuevo no conoce a nadie; un amigo falta a clase y nadie pregunta por qué.
Pasos:
1. Lee una situación. Los jóvenes caminan (sin correr) hacia el letrero que representa lo que harían con honestidad.
2. Pregunta a dos o tres personas de cada lado: "¿Qué te hizo elegir eso?" Nadie está obligado a hablar.
3. Pide al grupo "Acercarme" que diga una acción concreta: qué haría, qué diría.
4. Pide al grupo "Pasar de largo" que nombre qué obstáculo lo frena (miedo, pena, prisa).
5. Repite con todas las situaciones.
Di: Ninguna respuesta es motivo de burla. Estamos aprendiendo juntos.
Seguridad: espacio libre de obstáculos, caminar sin empujar. Nadie es obligado a participar.
Manualidad: Tarjeta "Ve, y haz tú lo mismo" (8 min)
Preparación: corta cartulina en tarjetas del tamaño de una tarjeta de bolsillo, una por joven.
Pasos:
1. En un lado escribe el versículo: "Ve, y haz tú lo mismo" (Lucas 10:37), con letras claras y decoradas.
2. Al otro lado escribe una acción concreta de misericordia que harás esta semana, con nombre o situación (sin escribir nada que avergüence a otros).
3. Añade una fecha límite para hacerlo.
4. Decora con colores o símbolos sencillos.
5. Guárdala en tu Biblia, tu cartera o la funda del teléfono.
Di: Una buena intención sin fecha casi nunca se cumple. Escribe algo pequeño y real.
Seguridad: usa las tijeras con supervisión y revisa si algún joven necesita ayuda con los materiales.
Conversación en grupos pequeños (10 min)
Forma grupos de 3 o 4. Cada grupo elige dos preguntas. Después de 6 minutos, comparte lo más importante en plenaria (4 min).
1. ¿Qué notas en la pregunta del intérprete: "¿Quién es mi prójimo?" (Quería justificarse y poner límites al amor.)
2. ¿Por qué crees que Jesús escogió a un samaritano como ejemplo? (Rompe prejuicios; el prójimo puede ser alguien que no esperamos.)
3. ¿Qué excusas usamos hoy para pasar de largo? (Prisa, miedo, "alguien más lo hará", prejuicio.)
4. ¿Qué le costó al samaritano ayudar? ¿Qué podría costarte a ti? (Tiempo, dinero, comodidad, reputación.)
5. ¿Cómo nos ayuda saber que Jesús mostró misericordia con nosotros? (Amamos porque primero fuimos amados; no es solo una obligación.)
Di: No buscamos sentirnos culpables, sino decidir un paso real.
Transición: Terminemos presentando esto a Dios.
Memoria, oración y envío (7 min)
Versículo (2 min): repite Lucas 10:37 tres veces: primero todos juntos, luego en dos mitades, luego en parejas, mirando la tarjeta.
Di: Jesús no termina con una teoría, sino con una orden: "Ve, y haz tú lo mismo".
Oración (4 min). Guía con estos puntos y deja silencio entre ellos:
• Gracias, Señor, por mostrarnos misericordia a nosotros.
• Perdónanos cuando pasamos de largo por prisa, miedo o prejuicio.
• Muéstranos a quién puedes querer que nos acerquemos esta semana.
• Danos valentía para cumplir lo que escribimos en la tarjeta.
• Ayuda a nuestro grupo a ser un lugar de misericordia.
Envío (1 min): Di: Esta semana, cuando veas a alguien en necesidad, recuerda tu tarjeta. Ve, y haz tú lo mismo. Amén.
Materiales
- Biblias (una por cada 2 jóvenes)
- Pizarra o papel grande y marcadores
- Tarjetas con situaciones (preparadas antes)
- Dos letreros: "Pasar de largo" y "Acercarme"
- Cartulina o papel grueso cortado en tarjetas
- Lápices de colores o marcadores
- Tijeras (para uso supervisado)
- Cinta adhesiva
Notas para el maestro
- Mantente fiel al texto: la Biblia no explica por qué el sacerdote y el levita pasaron de largo, ni da más detalles del herido. Evita inventarlos.
- Seguridad: supervisa el uso de tijeras, mantén el espacio del juego libre de obstáculos y no obligues a nadie a participar ni a compartir lo escrito.
- Adaptación: para jóvenes tímidos o con movilidad limitada, permite levantar una tarjeta de color en lugar de caminar, o trabajar en parejas de apoyo.
- Sé sensible: algunos jóvenes pueden estar sufriendo burlas o exclusión. Ofrece hablar en privado después de la clase.
Para enviar a casa con los padres
Hoy estudiamos Lucas 10:25-37. Un intérprete de la ley preguntó a Jesús quién era su prójimo, y Jesús contó la historia de un samaritano que ayudó a un hombre herido cuando otros pasaron de largo. Los jóvenes reflexionaron sobre excusas actuales para no ayudar y escribieron una acción concreta de misericordia para esta semana.
- ¿Qué parte de la historia del buen samaritano te llamó más la atención y por qué?
- ¿Hubo alguna situación esta semana en la que pasaste de largo? ¿Qué harías diferente?
- ¿Qué acción de misericordia escribiste en tu tarjeta y cómo puedo ayudarte a cumplirla?
Lean juntos Lucas 10:25-37. Después, cada miembro de la familia nombra una necesidad real cercana (un vecino, un familiar, un compañero) y deciden juntos una acción sencilla para ayudar esta semana.
Cumplir la acción de misericordia escrita en la tarjeta antes de la próxima clase y contar cómo fue. Repasar Lucas 10:37 cada día.
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