Ana ora por un hijo: lección de escuela dominical para niños de 6 a 10 años
6 a 10 años · 45 minutos · plan de lección gratis · 1 Samuel 1:9-20
Los niños conocen a Ana, una mujer que llevó su tristeza a Dios en oración, y aprenden que Dios siempre los oye. Con juegos, conversación y una tarjeta de oración, practican hablar con Dios con confianza.
Versículo para memorizar
Y ella con amargura de alma oró á Jehová, y lloró abundantemente. (1 Samuel 1:10, RVR 1909)
Objetivos de la lección
- Contar en orden lo que hizo Ana en 1 Samuel 1:9-20.
- Entender que Dios oye cuando oramos, aun si otros no nos entienden.
- Practicar la oración contándole a Dios lo que sienten y necesitan.
El plan completo de la lección
Bienvenida: ¿A quién le cuentas lo que sientes? (5 min)
Preparación: escribe el versículo en el pliego de papel y mantenlo tapado.
1. Recibe a cada niño por su nombre.
2. Pregunta: «¿Alguna vez quisiste algo con muchas ganas?». Deja que 2 o 3 niños respondan.
3. Di: «Hoy conoceremos a una mujer llamada Ana, que estaba muy triste.»
4. Di: «Ella hizo algo muy sabio con su tristeza: se la contó a Dios.»
5. Di: «Cuando estés triste o preocupado, tú también puedes hablar con Dios.»
Transición: Ahora escuchemos la historia de Ana. Cada vez que oigas la palabra «oró», junta tus manos.
La historia: Ana ora en el templo (8 min)
Lee 1 Samuel 1:9-20 de tu Biblia o cuéntalo con tus palabras, en este orden. Los niños juntan las manos cada vez que oyes «oró».
1. Ana estaba muy triste y fue al templo de Jehová. Elí, el sacerdote, estaba sentado cerca.
2. Ana oró a Jehová con el alma llena de amargura y lloró mucho.
3. Ana hizo una promesa: si Dios le daba un hijo, ella se lo entregaría a Jehová todos los días de su vida.
4. Ana siguió orando. Elí veía moverse sus labios y pensó que había bebido de más.
5. Ana le explicó que no. Estaba muy angustiada y le contaba su pena a Jehová.
6. Elí le dijo: «Ve en paz, y el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido.»
7. Ana se fue, comió, y su rostro ya no estaba triste.
8. A la mañana siguiente adoraron a Jehová y volvieron a su casa en Ramá.
9. Jehová se acordó de Ana. Le nació un hijo, y ella lo llamó Samuel, porque se lo había pedido a Jehová.
Di: «Ana no se guardó su tristeza; se la contó a Dios.»
Transición: Ahora pensemos qué nos enseña Ana.
Enseñanza: Dios oye mi corazón (7 min)
Explica tres ideas con ejemplos sencillos.
1. Ana llevó su tristeza a Dios. Di: «Dios no quiere que escondamos lo que sentimos; quiere que se lo contemos.»
2. Dios oye aunque otros no entiendan. Elí se equivocó al pensar mal de Ana, pero Dios sí la entendía. Di: «A veces los demás no entienden lo que sentimos, pero Dios siempre nos oye.»
3. Después de orar, Ana tuvo paz. El pasaje dice que su rostro ya no estuvo triste, y esto fue antes de que naciera Samuel. Orar nos ayuda a confiar en Dios.
Aclara con cuidado: Dios siempre escucha, pero responde a su manera y en su tiempo. En la historia, Dios se acordó de Ana y le dio un hijo.
Antecedente: Ana no tenía hijos y por eso estaba tan triste.
Conexión con Jesús: gracias a Jesús podemos acercarnos a Dios con confianza (Hebreos 4:16).
Di: «Hoy y todos los días puedes hablar con Dios, y él te escucha.»
Transición: Ahora vamos a jugar con la historia.
Juego: ¿Verdad o mentira? y versículo (7 min)
Preparación: ninguna. Los niños juegan de pie en su lugar, sin correr.
Tiempo: 7 minutos.
1. Explica: «Si es verdad, pulgares arriba. Si es mentira, pulgares abajo.»
2. Lee las frases: Ana fue al templo de Jehová (verdad). Ana no le dijo nada a Dios (mentira). Elí pensó que Ana había bebido de más (verdad). Ana se enojó y se fue sin comer (mentira: comió y su rostro cambió). Ana tuvo un hijo llamado Samuel (verdad).
3. Después de cada frase, pide a un niño que explique su respuesta.
4. Descubre el versículo y léelo: «Y ella con amargura de alma oró á Jehová, y lloró abundantemente.»
5. Repítelo tres veces: la primera con las manos juntas, la segunda en voz baja y la tercera en voz alta.
Transición: Ahora hablemos de lo que aprendimos.
Conversemos (5 min)
Haz estas preguntas y escucha con cariño. Cada una tiene una respuesta de ejemplo.
1. ¿Qué hizo Ana cuando estaba triste? (Fue al templo y oró a Jehová.)
2. ¿Por qué Elí pensó mal de Ana? (Vio que movía los labios y no la oía; se equivocó.)
3. ¿Cómo se sintió Ana después de orar y hablar con Elí? (Se fue en paz y su rostro ya no estaba triste.)
4. ¿Qué cosas puedes contarle tú a Dios? (Mis miedos, mis tristezas, mis alegrías y lo que necesito.)
Di: «Ana confió en Dios y tú también puedes hacerlo.»
Transición: Ahora haremos algo para recordarlo.
Manualidad: Mi tarjeta de oración (8 min)
Preparación: corta con anticipación un corazón grande de papel de color por niño, para los más pequeños. Ten el pegamento y los crayones en cada mesa.
Seguridad: usa tijeras de punta redonda con supervisión. Revisa que ningún niño tenga alergia al pegamento o a los marcadores.
Tiempo: 8 minutos.
1. Entrega a cada niño una hoja doblada por la mitad, como una tarjeta.
2. Pega el corazón en la portada y escribe: «Le cuento todo a Dios».
3. Dentro, dibuja o escribe algo que quieres contarle a Dios hoy.
4. En la parte de atrás, escribe «1 Samuel 1:10».
5. Si quieres, pega un trozo de lana para colgarla junto a la cama.
Di: «Cuando mires tu tarjeta, acuérdate de que Dios te oye.»
Transición: Vamos a cerrar la clase con una oración.
Cierre y oración (5 min)
1. Repasa el versículo una vez más con las manos juntas.
2. Di: «Ana oró y Dios la oyó; hoy tú también puedes hablar con él.»
3. Pide a los niños que cierren los ojos si quieren. Ora con ellos usando estos puntos, y deja unos segundos de silencio después de cada uno:
- Gracias, Dios, porque siempre nos oyes.
- Ayúdanos a contarte lo que sentimos.
- Danos paz cuando estemos tristes o preocupados.
- Ayúdanos a confiar en ti mientras esperamos tu respuesta.
- Gracias por Jesús, que nos lleva a ti.
4. Termina con un «Amén» juntos.
5. Despide a cada niño y recuérdales llevar su tarjeta a casa.
Materiales
- Biblia (versión RVR1909 si es posible)
- Pliego de papel grande y marcador (para el versículo)
- Hojas de papel de colores o cartulina
- Crayones o marcadores
- Tijeras de punta redonda
- Pegamento en barra o cinta adhesiva
- Lana o cinta delgada
Notas para el maestro
- Seguridad: la manualidad usa tijeras, pegamento y marcadores. Supervisa de cerca y pregunta a los padres por alergias.
- Adaptación: usa dibujos de la historia para los niños que leen poco. Si hay niños con necesidades especiales o edades mezcladas, forma parejas y ofrece corazones ya cortados. Quien no quiera orar en voz alta puede participar en silencio.
- Algunos niños tienen peticiones difíciles (enfermedad, divorcio, pérdidas). Sé sensible y no prometas que Dios dará exactamente lo que se pide; insiste en que Dios siempre escucha y cuida.
- Evita añadir detalles que la Biblia no da sobre Ana o Elí. Mantente en lo que dice el pasaje.
Para enviar a casa con los padres
Hoy aprendimos de Ana (1 Samuel 1:9-20). Ana estaba muy triste y le contó todo a Dios en el templo. Elí no la entendió al principio, pero Dios sí la oyó. Ana se fue en paz y Dios le dio un hijo, Samuel. Nuestros hijos aprendieron que pueden contarle a Dios todo lo que sienten.
- ¿Qué cosa te preocupa o te pone triste hoy y quieres contarle a Dios?
- ¿Cómo crees que se sintió Ana después de orar?
Después de la cena, cada persona cuenta una preocupación y una alegría. Luego oren juntos por esas cosas, una por una. Pueden usar la tarjeta de oración que hizo su hijo.
Cada noche, antes de dormir, haz que tu hijo le cuente a Dios una cosa de su día. Repitan el versículo de 1 Samuel 1:10 juntos.
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